viernes, 24 de febrero de 2017

Reflexión 2: Análisis del primer encuentro

Tras haber visto las conversaciones en vídeo de Speakapps con mis dos “alumnas” holandesas desde un punto de vista metodológico he podido observar varios aspectos interesantes. Dividiré las conclusiones obtenidas en dos apartados: las estrategias utilizadas para facilitar la comprensión de las dos participantes en la conversación (tanto la mía como la suya) y las usadas para hacer su aprendizaje más fácil. Además, las analizaré para ver su utilidad, porque la mayoría fueron utilizadas de modo inconsciente, pero al fin y al cabo han tenido un propósito que se ha terminado cumpliendo.

En primer lugar, dado que una de las alumnas posee un nivel más bajo, he intentado facilitarle la comprensión mediante una ralentización de mi ritmo de habla (y en un tono un poco más alto de lo habitual). Además, otra de las estrategias discursivas que utilicé fue la reformulación. Pienso que se trata de una técnica mucho más útil que la repetición, ya que puede dar lugar a la adquisición de nuevos términos gracias a la explicación que se da del concepto problemático para el alumno. Uno de los ejemplos de la reformulación fue cuando le pregunté literalmente “¿Cuánto hace que estudias español?”, lo cual no entendió. Por eso, decidí volvérselo a preguntar, pero de manera diferente: “¿Cuánto tiempo llevas estudiando español?”. Siguiendo con esta estrategia, pasó lo mismo cuando le pregunté por sus puntos fuertes. Sin embargo, en este caso me anticipé un poco, ya que preveía que no le quedaría del todo claro a la primera. Por eso, lo reformulé a continuación (antes de que ella reaccionara, casi) y se lo definí: “los puntos fuertes, es lo que mejor se te da”. A continuación, además, se lo ejemplifiqué “el oral no es tu fuerte, por ejemplo”, ya que ella había expresado su “miedo” a la expresión oral, porque es lo que más le cuesta. En otros casos, también utilicé palabras en inglés, como en el momento en el que le expliqué cómo funciona la educación en España, ya que en vez de decir “primaria” y “secundaria”, dije primary y secondary school. No obstante, en general intenté evitar cualquier tipo de desentendimiento ya que durante toda la conversación creo que utilicé un vocabulario más simple que el de mi día a día (sobre todo en el caso de Ilona, que tiene un nivel más bajo).

Por otro lado, en cuanto a facilitar el aprendizaje de mis dos alumnos, en ocasiones sí que les he corregido sus expresiones de forma sutil. Sobre todo, me limité a repetir sus errores, pero rectificándolos. Esto sucedió, por ejemplo, en la conversación con una de las alumnas. En este caso concreto, ella tenía dudas a la hora de expresar “lo que más me gusta”, por lo que la ayudé a completar la oración. Sin embargo, lo que sí hice varias veces fue introducirles expresiones nuevas, sobre todo me centré en diversas propias del registro coloquial, aquellas que cualquiera de nosotros puede utilizar en el día a día. Algunos de estos ejemplos fueron “hablar por los codos” o “hacer vida en la calle”, la cual pienso que es indispensable si quieren conocer más cosas de la cultura española.

En general, a pesar de haberse tratado de un encuentro mayormente social y dirigido a un primer encuentro con las dos chicas holandesas, pienso que tras la conversación algo sí que han aprendido. Sin embargo, mediante las tareas de Whatsapp, donde trabajamos mayoritariamente los tiempos verbales, sí que podrán avanzar un poquito más. Uno de los aspectos que más me cuesta es corregirlas, ya que en muchas ocasiones doy más importancia a su fluidez en vez de a su nivel de corrección. Pienso que tener la oportunidad de este contacto con alguien nativo del país donde se habla la lengua extranjera que estás estudiando te posibilita el hecho de conocer aspectos que no tienen tanta cabida en un aula, como es el caso de las expresiones coloquiales o culturales. Por eso, durante todo el proyecto priorizaré este aspecto.


No obstante, estoy muy contenta con las dos alumnas que se me han asignado, ya que ambas tienen una participación activa. 

jueves, 16 de febrero de 2017

Reflexión 1: Tandem con holandeses

Tras haber tenido el primer encuentro con mis dos compañeras de la universidad holandesa, he tenido una mezcla de sensaciones que intentaré plasmar en esta entrada de blog.

En primer lugar, tengo que decir que las dos chicas (Ilona y Nathalie) me han parecido muy agradables y educadas, factor que es probable que se repita en la mayoría de alumnos del tandem que cursan en Holanda la asignatura de español. Sin embargo, la gran diferencia que he encontrado entre mis dos “alumnas” ha sido su nivel a la hora de expresarse, ya que a Ilona le costó más. Por eso, y porque según ellas su punto débil en español es la expresión oral, creo que este será el aspecto que más intente trabajar con ellas. Pensaba que ambas escogerían Barcelona como su próximo destino para realizar la estancia Erasmus y no es así: Ilona quiere irse a Granada y Nathalie a Valencia. La verdad que es un aspecto que me ha hecho desilusionarme un poco, ya que creía que enseñarles Barcelona y sus rincones con el propósito de que los visitaran en un futuro iba a ser una herramienta muy útil a la hora de comunicarme con ellas, debido a su supuesto interés.

Sin embargo, dado que ambas me dijeron estar muy interesadas en la cultura y gastronomía española, intentaré enfocar su interés y motivarlas de esta manera. Creo que también es importante para ellas encontrar algo que les guste para lograr un aprendizaje no demasiado consciente. Una buena manera es leyendo libros, escuchando música o viendo películas y series, por lo que intentaré recomendarles el máximo material posible. Pienso que una buena forma de enfocar los próximos encuentros podría ser que me resumieran un poco su contenido o incluso que me puedan recomendar ellas otros artistas, autores o material audiovisual que encuentren interesante en español y que así me vayan contando qué les está pareciendo.

Por otro lado, he creado un grupo de Whatsapp para poder comunicarnos todas a la vez. Mediante este medio me gustaría mandarles fotos, audios o incluso iniciar algún tipo de juego con tal de conseguir entablar algo de amistad o algún tipo de vínculo más cercano con ellas. Creo que el hecho de que cojan cierto grado de confianza conmigo hará que tengan menos miedo al error a la hora de hablar, por lo que su fluidez será mayor (o al menos eso es lo que me gustaría lograr).

El grado de registro que utilicé con ambas fue informal, ya que opino que es importante para ellas poder entender a un hablante nativo, a pesar de que les cueste más al principio. Es cierto que intenté gesticular y ralentizar mi ritmo para intentar ayudarlas, aunque mi objetivo es que vayan adquiriendo poco a poco la soltura para comprender el registro informal que los nativos utilizamos entre nosotros.
De cara al próximo encuentro quiero tener más en cuenta sus dificultades, centradas sobre todo en la comprensión y expresión oral. Intentaré encontrar herramientas que creo que les serán útiles para adquirir más conocimientos socioculturales sobre España, ya que es una de sus principales motivaciones. Además, me gustaría poder ayudarlas a la hora de encontrar rincones bonitos de las ciudades donde vayan a realizar su Erasmus. Sin embargo, también creo que sería interesante que mediante el grupo de Whatsapp mantuviéramos el contacto y cada una hablara un poco de su día a día y que cada una vaya mandando fotografías de los lugares que visita. Más concretamente, creo que será difícil mantener un contacto vía Whatsapp que parezca natural y poco forzado. Por tanto, es posible que las actividades no tengan contenido demasiado personal. Creo que me limitaré a preguntarles lo que han hecho el fin de semana o durante el día. Me gustaría intercambiar fotografías, porque pienso que es mucho más visual y cercano. ¡Espero que toda la comunicación mediante esta app sea recíproca!

En cuanto al análisis de necesidades que había redactado, creo que me ha sido útil para intentar acotar más los objetivos a mejorar con las dos chicas. Sin embargo, me ha servido más o menos para cerciorar lo que presuponía, ya que ambas tienen dificultades en la expresión oral y están muy interesadas en la cultura española. Un dato que sí me ha sorprendido es que una de ellas nunca ha visitado España, a pesar de que es mayor que la chica que sí ha estado aquí (y además dos veces). Por otro lado, también me ha sorprendido gratamente el interés que han mostrado las dos por la música española, así como por las series y películas nacionales. Pienso que es una manera idónea de mejorar su nivel de esta lengua.

En general, la verdad es que esperaba que las dos alumnas tuvieran un nivel más bajo. No obstante, ambas me han sorprendido debido al interés de mejora que muestran y la intención de trabajo que tienen. ¡Pienso que, sin duda, será una experiencia enriquecedora para las tres!